El esófago es una parte del sistema digestivo formado por un tubo muscular que comunica la boca con el estómago. Está separado de éste por una válvula llamada esfínter esofágico inferior o cardias y que tiene la función de evitar que los alimentos y los jugos gástricos refluyan desde el estómago.
La acalasia es un trastorno del esófago, poco frecuente, caracterizado por una falta de relajación del esfínter esofágico inferior y una ausencia de los movimientos naturales del esófago (peristaltismo) que permiten la propulsión de los alimentos. Todo ello provoca una dificultad a la deglución.
¿Cómo se produce?
La causa de la acalasia es desconocida. Al final del esófago está el esfínter esofágico inferior que permanece cerrado mientras no se están tragando los alimentos evitando así que éstos y el ácido del estómago suban a través del esófago. Mientras se traga, las señales nerviosas le indican a la musculatura del esófago que se contraiga para empujar la comida hacia abajo a lo largo del esófago y permitir que el esfínter esofágico inferior se abra.
En la acalasia se produce una alteración en las señales nerviosas y del esfínter dando lugar a que la actividad muscular del esófago no sea coordinada y que el EEI no pueda abrirse completamente. Estas alteraciones motoras provocan que se produzca una acumulación de alimentos que no pueden pasar al estómago con lo que la parte inferior del esófago se dilata, apareciendo los síntomas y complicaciones de la enfermedad.
Síntomas
El síntoma principal y más característico de la acalasia es la dificultad para tragar tanto sólidos como líquidos, término que se conoce en medicina como disfagia.
Otros síntomas que pueden aparecer son regurgitación de alimentos no digeridos que se acumulan en la zona del esófago por encima del esfínter hipertónico, dolor torácico (debajo del esternón, especialmente tras las comidas), pérdida de peso (a medida que la enfermedad progresa) y "ardor" o acidez.
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