¿Qué es?
Una arritmia cardiaca es una alteración del ritmo cardiaco normal que se conoce como ritmo sinusal.
La fibrilación auricular (FA) es un tipo de arritmia rápida (taquiarritmia) que se origina en las aurículas y que da lugar a una contracción del corazón irregular e ineficaz.
Es la arritmia cardiaca más frecuente y afecta con más frecuencia a la población mayor. Además se asocia a una serie de complicaciones (como la embolia o la insuficiencia cardiaca) que hace que la calidad de vida de los paciente pueda verse muy afectada. Genera un gran número de urgencias hospitalarias.
Se puede clasificar según su duración en FA de diagnóstico reciente: la que se detecta por primera vez, paroxística: remite en menos de 7 días, persistente: dura más 7 días y permanente: ritmo cardiaco habitual.
¿Cómo se produce?
En condiciones normales el corazón se contrae de forma rítmica y sincrónica. Esta contracción es el resultado de un impulso eléctrico que se genera en la aurícula, llega al ventrículo y se traduce en un latido cardiaco. En una arritmia se produce una alteración de este mecanismo que conduce a que el corazón no se contraiga de manera regular generando un trastorno del ritmo.
En la FA la aurícula se contrae de forma rápida y desorganizada por múltiples impulsos eléctricos, sin que exista coordinación, provocando la contracción también rápida e irregular de los ventrículos con un llenado ventricular inefectivo. El ritmo irregular que se produce puede llegar a tener una frecuencia de 160 a 180 latidos por minuto (lpm). Al no existir una contracción auriculo-ventricular coordinada la sangre se puede remansar en la aurícula y al quedar estancada dar lugar a trombos que pueden provocar embolias cuando salen al torrente sanguíneo impulsados por el corazón. El tromboembolismo es una de las principales complicaciones de la FA.
Las causas principales de la FA incluyen enfermedades del corazón o enfermedades no cardiológicas.
Entre las primeras se incluyen: enfermedades de las válvulas cardíacas, enfermedades de las arterias coronarias y del miocardio (músculo cardiaco).
Entre las no cardiacas se encuentra la hipertensión arterial, la anemia, el hipertirodismo, disminución de oxígeno en la sangre arterial, consumo de determinadas drogas, fármacos y alcohol.
Síntomas
Los episodios de FA pueden ser sintomáticos o asintomáticos. En muchos casos es asintomática y los síntomas que se detectan son los de sus complicaciones como una embolia cerebral o una insuficiencia cardiaca.
Los síntomas más frecuentes en la FA incluyen: palpitaciones, dolor en el pecho, mareo y disnea o sensación de ahogo y cansancio.
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