¿Qué es?
El insulinoma es un tumor localizado en el páncreas que deriva de las células beta y que se caracteriza por producir insulina en exceso y de forma incontrolada.
¿Cómo se produce?
El páncreas es un órgano compuesto por distintos tipos de células; cada una de estas células fabrica un tipo de sustancias conocidas como hormonas y que se vierten a sangre para cubrir distintas funciones en el organismo. Una de estas células es la célula beta, que fabrica insulina.
En condiciones normales las células beta del páncreas fabrican insulina cuando los niveles de azúcar en sangre aumentan, por ejemplo cuando comemos, y se inhiben (no fabrican insulina) cuando las cifras son normales o bajas, por ejemplo en ayunas o al hacer ejercicio físico. Pero por causas desconocidas, las células beta del páncreas pueden comenzar a fabricar insulina en exceso y sin ese control que ejerce el nivel de azúcar que tenemos en sangre.
El tumor de células beta se dispone como una masa formada por células beta. Si analizamos al microscopio todos los tumores del páncreas que producen insulina nos encontramos un amplio abanico de lesiones: un 70% son tumores benignos (adenomas) solitarios, un 10% son adenomas múltiples, un 10% son tumores malignos (carcinomas), y un 10% son lesiones benignas caracterizadas por un mayor número de células beta sin control pero que no forman una masa sino que se distribuyen de forma difusa por todo el páncreas y que llamamos hiperplasia difusa de células beta.
Los insulinomas suelen ser pequeños (tamaño inferior a 2 cm) y únicos (90% de los casos), aunque hay tumores tan pequeños que incluso son difíciles de ver en la mesa de quirófano y que dificultan mucho llegar a su diagnóstico.
La edad promedio a la que se presentan los insulinomas (adenomas y carcinomas) son los 40 a 50 años de edad. En cambio, la hiperplasia difusa de células beta se observa sobre todo en recién nacidos de madres diabéticas; estos niños están expuestos durante el embarazo a las cifras altas de azúcar de la madre y responden aumentando las células beta en tamaño y en número.
La gran mayoría de los insulinomas se localizan en el páncreas, aunque existen tumores fuera del páncreas que también fabrican insulina; son los llamados tumores extrapancreáticos.
Por otra parte, alguno de estos insulinomas se asocia a la presencia de otros tumores en otros órganos como glándulas paratiroides, glándula hipófisis o glándula tiroides, constituyendo esta asociación la llamada Neoplasia Endocrina Múltiple tipo I.
Síntomas
La secreción de insulina de forma aumentada e incontrolada es lo que produce los síntomas y nos harán sospechar la presencia de este tumor. Sólo en una etapa tardía de la evolución, el tumor produce también síntomas por él mismo, como puede ser el dolor abdominal.
Los síntomas típicos son manifestaciones como torpeza, confusión, dolor de cabeza, dificultades visuales, conducta incoherente e inusual, irritación sin motivo aparente y desorientación, y puede llegar a producir convulsiones y coma. Estos síntomas se deben al efecto de la hipoglucemia sobre el cerebro y se conocen con el nombre de síntomas neuroglucémicos. Es característico que estos síntomas se observen sobre todo en situaciones de ayuno (por ejemplo, al levantarse por la mañana, o justo antes de la hora de la comida o de la cena) o cuando se practica alguna actividad física (no necesariamente intensa), pues en esos momentos la cifra de azúcar (o glucosa) en sangre es marcadamente más baja. Estas crisis se alivian rápidamente tras la administración de algún alimento o bebida que contenta azúcar. Además, durante las hipoglucemias algunos pacientes pueden tener síntomas secundarios a un exceso de liberación de adrenalina y noradrenalina, lo que incluye sudoración, temblor y palpitaciones.
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