Es el aumento de la presión sanguínea de la arteria pulmonar por encima de 25 mmHg en situación de reposo o más 30 mmHg con el esfuerzo.
La circulación pulmonar distribuye la sangre desde el corazón a los pulmones a través de un sistema de baja resistencia y alta distensibilidad. En situación normal, las presiones son menores que en la circulación sistémica.
Puede se un proceso primario (Hipertensión pulmonar primaria) o aparecer en el seno de otras patologías, respiratorias o no, denominándose entonces Hipertensión pulmonar secundaria.
Cómo se produce
Cabe diferenciar:
Hipertensión pulmonar primaria:
Es la hipertensión pulmonar de causa desconocida, que se caracteriza por la alteración de las pequeñas arterias musculares del pulmón, observando alteraciones anatomopatológicas características en las arteriolas pulmonares. Afecta predominantemente al sexo femenino y su mayor incidencia es entre la 3ª y 4ª década de la vida.
Hipertensión pulmonar secundaria:
Debida a diversas enfermedades, entre las que destacan la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el Tromboembolismo pulmonar (TEP).
En ambas situaciones se produce un aumento de la resistencia de la circulación pulmonar con el consiguiente sobresfuerzo del corazón para mantener el flujo sanguíneo. En casos mantenidos este sobreesfuerzo del corazón derecho secundario a la hipertensión pulmonar se conoce como cor pulmonale.
Sintomatología
El clínica más frecuente es la dificultad respiratoria, que suele caracterizarse por ser de esfuerzo y progresiva, especialmente en casos de hipertensión pulmonar primaria y en EPOC. Igualmente también puede observarse astenia y síncopes con el ejercicio.
Las manifestaciones clínicas del TEP son totalmente inespecíficas. Los síntomas más frecuentes son la disnea (que suele aparecer de forma aguda) y el dolor torácico que suele ser de características pleuríticas, pero se dan casos con grados de oclusión arterial importantes con escasa sintomatología o incluso inexistente.
En el cor pulmonale, la sintomatología que predomina es la de la propia enfermedad de base. En casos de fallo cardíaco derecho pueden aparecer signos como: edemas en la extremidades inferiores, ingurgitación yugular, hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado) y cianosis.
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